lunes, 16 de marzo de 2015

LA TIPOGRAFÍA DICE MUCHO

Muchas veces se ha dudado de si la grafología es una ciencia de la que realmente nos podemos fiar o no. Normalmente, tendemos a aceptarla cuando el resultado del análisis de nuestra letra es el más apropiado para nosotros.
Pero, aunque no sea una ciencia empírica, es muy útil cuando se trata de hacer, por ejemplo, un cartel publicitario ya que asociamos el tipo de letra, con el evento.
La página web weems se dedica al mundo publicitario y a los eventos.
Hace, ahora dos años, que publicó un post en el que mostraban los tipos de letra más acorde a los eventos que se quieren patrocinar:






Este tipo de letra es el más apropiado para eventos empresariales ya que dan un efecto de seriedad.
Destaca el tipo de letra: Times New Roman, Bodonia, Georgia...
Este tipo de letra se relaciona con: la tradición, la imparcialidad, la autoridad, etc.






Muy apropiado para seminarios y conferencias. Destacan: Verdana, Calibri, entre otras.
Esta tipografía da aires de: modernidad, estabilidad, objetividad o limpieza.




Este tipo de letra sugiere festivales. Son: Museo, Rockwell, Bevan, etc.
Remite a: fuerte, sólida, "funky"...



Tipografía útil para promocionar cenas o cocktails. Encontramos tipografías como: Brush Script, Pacífico o Lucida.
Se podría decir que expresa: creatividad, elegancia, feminidad, etc.




Esta letra puede ser útil para eventos privados. Las letras más usadas son: Infinity, Eurostyle y Política.
Es una tipografía sutil, elegante, inteligente...

Si quieres saber más sobre esta hipótesis de weemss u otras curiosidades de la página, te dejamos aquí el enlace:


Bea Not


NUESTRA MEMORIA SE DEJA INFLUENCIAR

Loftus y Palmer eran dos psicólogos que llevaron a cabo un experimento para comprobar hasta qué punto nos influye la forma en la que se nos cuentan las cosas.

Para ello, cogieron a 45 personas y les hicieron ver un vídeo en el que se mostraban dos coches chocándose.
Después, agruparon a esas personas en cinco grupos. A cada uno de estos grupos, se les preguntaba cuál creían que era la velocidad a la que iban los coches, pero con una variación: a cada grupo se le preguntaba diciendo una palabra distinta ( colisionado, chocado, golpeado o contactado).

El resultado fue que su contestación varió según el verbo con el que les habían preguntado:

A la conclusión que llegaron los investigadores fue:

- La forma en la que se expresa un acontecimiento (aunque su conocimiento sea directo) influye en la percepción de éste.
- Las respuestas a estas preguntas pueden estar influenciadas por la gravedad que se le dé a la pregunta.


Aquí debajo dejo el vídeo para que tú hagas tus propias comprobaciones, un saludo!



Bea Not


lunes, 9 de marzo de 2015

¿Por qué la gente nos parece más atractiva cuando bebemos?

Curiosidades de la vida

¿Por qué la gente nos parece más atractiva cuando bebemos?


Seguro que todos nos hemos hecho esa misma pregunta más de alguna vez en la vida. Y es que no es poco llamativo el que una persona te parezca bastante más atractiva habiendo bebido que estando sobrio. La respuesta a ello es muy sencilla, simetría.


Y es que para saber si una persona es guapa o no nos basamos en la simetría de su rostro, claro que si hemos bebido esta deja de ser algo tan fácil de detectar, e incluso el alcohol disminuye la preferencia entre un rostro simétrico o asimétrico. A partir de 700 mililitros empezamos de media a experimentar estos efectos que aumentan en consecuencia al aumento de la ingesta. Pero esto no solo ocurre en nuestra percepción a los demás si no también para con nosotros mismo. Ni tampoco en el contexto de atracción sexual, está demostrado que sucede lo mismo al observar rostros de niños, habiendo consumido alcohol estos resultan mas bonitos que estando sobrios totalmente.

Ángela Morales Ramírez



Pistas para intentar conocer como es alguien.

Pistas para intentar conocer como es alguien.



¿No os pasa que cuando conocéis a alguien nuevo queréis saber como es más allá de la información que nos dan voluntariamente? En ocasiones es difícil conseguir esa información sin ser pesados, "metomeentodo" o parecer que nos tomamos demasiadas confianzas.
Aquí os dejo os dejo unas pequeñas ayudas para solucionar esto.


1º la primera impresión es muy importante si esa persona es extrovertida y tiene buena estima de sí mismo, pues se mostrará realmente como es.
Pero recuerda debes ser flexible conforme le vayas conociendo más

2º Ten en cuenta detalles que tenga presente que solo estén ahí para ellos y no para otros. Por ejemplo una fotografía en la mesa del despacho. Son cosas importantes que los definen, debido a su carácter personal es muy posible que no este ahí con ninguna intención, más que hacer mas llevadero un trabajo o una estancia.

3ºSus redes sociales, por mucho que quieran aparentar ser quienes no son siempre dejan un rastro de como piensan. El estilo que tienen, tipo de fotografías, nick, seguidores, tipo de música que escuchan...



4ª Según su escritura. Esto es más complicado, porque a parte de saber hacerlo bien la caligrafía varía en función a si es algo espontáneo o no. En función del tamaño y la inclinación así como las terminaciones de algunas letras podemos averiguar mucho de la gente. Si es tímida, entusiasta...



5ºLa casa de alguien es muy importante. Esta decorada a gusto de sus habitantes y aunque en un momento determinado sea ordenada y parezca perfecta detalles como el estilo, la decoración, el tipo de fotografías, los libros, la organización, los colores...son detalles muy importantes sobre sus dueños.

Ángela Morales Ramírez

lunes, 2 de marzo de 2015

¿Porqué jugamos a videojuegos?

Los videojuegos cada vez más se van haciendo hueco en los medios, que si tal vende esta cantidad, que el famosos de turno aparece en este otro, o que si el último ha tenido un presupuesto de tantos miles de millones de dólares.
Pero hay una pregunta en el aire que apenas se oye. ¿Porqué jugamos a los videojuegos? Por que son divertidos.

Fin.

¿Pero porqué son divertidos? ¿Porqué buscamos diversión? ¿Podemos describirnos a nosotros mismos por lo que jugamos?
Para empezar por algún punto,debemos aclarar qué necesidades completan los videojuegos para que nosotros queramos más. según Scott Rigby, investigador y autor del libro "Glue to Gaming", los videojuegos
nos permiten satisfacer tres características: aptitud, autonomía y relación.

La aptitud en este caso, se describe como un sentimiento de maestría, dominio, el crecer y progresar en algo. La autonomía, es el control propio en las acciones, y el como eso afecta y varía el mundo que nos rodea. Por último, el "relacionarse", el sentimiento de importar a otros, y de que las acciones tienen un peso en la sociedad en la que estamos.
Estas características pueden verse en tres géneros de videojuegos de manera generalizada; aptitud son los juegos plataformas (Super Mario Bros.), autonomía, los juegos de aventuras y mundo abierto (World of Warcraft, GTA), y "relacionarse" los juegos multijugador (League of Legends, Call of Duty, FIFA).

Los plataformas, Mario, Sonic, Megaman, son tipos de juegos en los que rápidamente se hacen progresos visibles (cambios de nivel, jefes finales, obtención de nuevos poderes por parte del personaje principal). Con una progresión continuada, a cada vez incrementándose la dificultad, va reforzando la aptitud.
los juegos que entran en autonomía, en cierto sentido no hacen que las elecciones del jugador varíen el mundo del juego, sino que lo importante es que el jugador sienta que es capaz de cambiar el mundo virtual. Mass Effect y The Walking Dead son un buen ejemplo. Una intrincada red de diálogos permiten la opción al jugador de qué decir o hacer (principalmente, ser bueno, malo o neutro), siento algunas de estas elecciones muy significantes para el jugador. Pero por debajo de todo esto, no importa la elección, todos darán el mismo resultado, sin variar significativamente la narrativa del juego.
Por último los juegos multijugador son juegos en equipo, cada jugador asumiendo un rol distinto para poder ayudar y complementar a otro jugador del mismo equipo, o simplemente para divertirse un rato con sus amigos.

Para finalizar, se puede hacer un paralelismo con los tres componentes de la actitud de uno: el cognitivo, creencia, opinión, a grandes rasgos, conocimiento, podría ser un símil de sentimientos como el aprender, la maestría, ser bueno en algo. Dicho de otro modo la "aptitud" en los videojuegos.  El componente conductual, claramente sería la "autonomía", la capacidad de elegir el que decir y hacer con una consecuencia "significativa", al menos, en nuestra mente. Y por último de todos, afectivo, como "relacionarse" e interactuar con otras personas y el sentirse importante y necesario.


Luis Aranda

sábado, 28 de febrero de 2015

SIGA, POR FAVOR

Cuando se dieron los juicios de Nürnberg, muchos de los nazis acusados por el genocidio se excusaron afirmando que sólo obedecían órdenes, que no tenían, por ello, culpa alguna.

El profesor y psicólogo, Stanley Milgram, de la universidad de Yale, hizo un experimento en 1963 para explicar el comportamiento de las personas cuando están ante las órdenes de una autoridad.

Para ello, Milgram convocó a cuarenta personas haciéndolas creer que iban a hacer un experimento sobre la memoria y el aprendizaje.
Éstas personas, eran agrupadas en parejas. Sin embargo, una de ellas era, en realidad, un cómplice.
Se rifaban dos roles en el que uno sería el "maestro" y otro el "alumno". Obviamente, al actor e tocaba siempre el papel de "alumno" y a la víctima del experimento el de "maestro".
Una vez que se había hecho la rifa, el "maestro" era llevado a una sala en la que había un generador de descargas que conectaba con los electrodos pegados en el cuerpo del "alumno".
En este generador, estaban clasificados los voltios de potencia según su intensidad: "leve", "intenso", "fuerte", "peligro" y "XXX". Éste generador llegaba hasta los 450w.
No obstante, el "maestro" no sabía que en realidad el generador no era real. Sólo emitía ruidos cuando presionabas los botones.
Al maestro se le explicó la tarea que tenía que llevar a cabo: su "alumno" debía memorizar una serie de palabras y cada vez que se equivocaba, debía darle una descarga eléctrica. Esta descarga iba aumentando 15w a medida que iba fallando. La prueba iba a estar controlada por un científico.
Al principio, las descargas que recibía el supuesto "alumno" eran débiles, pero a medida que empezaba a fallar, las descargas eran cada vez más fuertes. Los "maestros" recibían órdenes de tipo: "el experimento es necesario que siga. Continúe". Si los "maestros" preguntaban que quién era el responsable del experimento si ocurría algo malo, el supervisor contestaba: "soy yo". De esta forma, los"maestros" se sentían más aliviados y continuaban.
Los resultados del experimento fueron varios:
-A pesar de que la mayoría de los sujetos se mostraron incómodos, todo los sujetos convocados obedecieron hasta los 300w y 25 de los 40 llegaron hasta los 450, a pesar, de que el actor que se hacía pasar por "alumno" y víctima del experimento, les decía que tenía problemas cardíacos.
Antes de realizar este experimento, Milgram creía que sólo un mínimo porcentaje (de 1 a 3%) no dejaría de dar las descargas. No obstante, se equivocó, ya que el 65% obedeció a las órdenes del vigilante.

Con esto quedó demostrada la hipótesis de que las personas tienden a obedecer a la autoridad y aún más cuando la apariencia de ésta es más fuerte.

Éstas son las contestaciones que el actor dio a las "descargas" que se le suministraron:
  • 75 voltios: "¡¡¡Uf!!!".
  • 90 voltios: "¡¡¡Uf!!!".
  • 105 voltios: "¡¡¡Uf!!!" (Más alto).
  • 120 voltios: "¡¡¡Uf!!! Oiga, esto realmente duele".
  • 135 voltios: "¡¡¡Uf!!!".
  • 150 voltios: "¡¡¡Uf!!! ¡Experimentador! Eso es todo. Sáqueme de aquí. Le dije que tenía problemas cardíacos. Me está empezando a molestar el corazón. Sáqueme de aquí, por favor. Me está empezando a molestar el corazón. Me niego a seguir. Déjeme salir".
  • 165 voltios: (Gritando) "¡¡¡Uff!!! ¡Déjeme salir!".
  • 180 voltios: (Gritando) "¡¡¡Uff!!! No soporto el dolor. ¡Déjeme salir de aquí!".
  • 195 voltios: "¡¡¡Uf!!! Déjeme salir de aquí. Déjeme salir de aquí. Mi corazón me está molestando. ¡Déjeme salir de aquí! ¡No tiene derecho a retenerme aquí! ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir de aquí! ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir de aquí! Mi corazón me está molestando. ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir!".
  • 210 voltios: "¡¡Uf!! ¡Experimentador! Sáqueme de aquí. Ya tuve suficiente. No participaré más del experimento".
  • 225 voltios: "¡¡¡Uf!!!".
  • 240 voltios: "¡¡¡Uf!!!".
  • 255 voltios: "¡¡¡Uf!!! ¡Sáqueme de aquí".
  • 270 voltios (Gritando) "Déjeme salir de aquí. Déjeme salir de aquí. Déjenme salir de aquí. Déjeme salir. ¿Me escucha? Déjeme salir de aquí".
  • 285 voltios: (Gritando)
  • 300 voltios: (Gritando) "Me niego rotundamente a contestar más. Sáqueme de aquí. No puede retenerme aquí. Sáqueme. Sáqueme de aquí".
  • 315 voltios: (Grito intenso) "Le dije que me niego a contestar. Ya no formo parte de este experimento".
  • 330 voltios: (Gritando intensa y prolongadamente) "Déjeme salir de aquí. Déjeme salir de aquí. Mi corazón me está molestando. Déjeme salir, le digo. (Histéricamente) déjeme salir de aquí. Déjeme salir de aquí. No tiene derecho a retenerme aquí. ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir de aquí! Déjeme salir. Déjeme salir".
  • 345 a 435 voltios: (Silencio).
  • 450 voltios: (Silencio).
  • 450 voltios: (Silencio).
  • 450 voltios: (Silencio).
Aquí dejo el enlace de un vídeo que explica el experimento:



https://www.youtube.com/watch?v=8rocRcUOwFw


Bea Not
https://explorable.com/es/el-experimento-de-milgram

martes, 24 de febrero de 2015

Experimento "despedirse de alguien"



            Aceptando la propuesta que lanzó el profesor de psicología, quise averiguar cuáles eran las señales que aparecen cuando una persona quiere finalizar una conversación. En un principio pensaba que me iba a costar identificarlas... pero “sorprendentemente” no fue así. Probé de tres formas: en persona, por teléfono y por mensajes.

Cara a cara:
           Charlando con una amiga durante un rato (un buen rato), iba llegando la hora de decir “adiós” y acto seguido empezó a sacar el móvil repetidas veces para ver la hora diciendo “madre mía, qué hora se me ha hecho”, yo pretendía seguir con el experimento tanto como pudiera, y al ver la chica que no iba a callarme tan fácilmente desvió su mirada... básicamente miraba al suelo o al infinito mientras se balanceaba de un lado a otro contestándome con monosílabos. Durante varios momentos hubo silencios incómodos, suspiros y alguna que otra frase como “pues qué bien haber hablado contigo”... en vista de que no me iba a callar la chica (inteligente) optó por decir que tenía que irse porque había quedado o tenía que hacer muchas tareas.

Telefoneando:
           En este caso la llamada la hice sabiendo que esta chica acababa de terminar de estudiar y quería irse cuanto antes a dormir... tuve que hacer acto de presencia inevitablemente y, nada más coger el teléfono, la chica ya me avisaba de lo cansada que estaba y que solo podía hablar 15 minutos. La conversación de 15 minutos pasó a ser una de 70 minutos, varias veces había intentado la chica librarse de mí en cuanto veía que me iba a callar. La señal que más destacaba en este caso era el suspiro continuo previo a decir “pues naaaada”, seguido del siempre presente silencio incómodo (incómodo para ella porque yo me reía mucho, todo sea dicho)... finalmente acabé yo la conversación porque me daba la sensación de que ella no iba a hacerlo. 


Whatsapp:
          En cuanto a mensajería... no sé si se están librando de una servidora con “mala fe” o no... pero esto es lo que me he encontrado. Hablando con un amigo, llegó (como en los dos anteriores casos) el momento de finalizar la charla... es como lo que ocurrió con la llamada con la diferencia de que no oía el importante tono de voz que lo cambia todo... pero bueno, lo que ocurrió fue que esos silencios incómodos pasaron a ser esperas agonizantes, atentos a que alguno pasara de “en línea” a “escribiendo...”, lo malo es que cuando eso sucedía, lo único que aportaba a la conversación era un “bueno... pues nada... aquí estamos...”. Finalmente el  chico decidió a las 2 de la mañana que sería mejor irse a dormir.


         
         Con este mini-experimento me he dado cuenta de que en realidad es “fácil” identificar estos gestos corporales, o esas frases recurso, para saber qué es lo que quiere una persona, que en este caso era librarse de mí por completo, por lo que se puede (y se ha hecho) aplicar a otras situaciones y descubrir cómo se sienten una persona y poder utilizar esa información para bien... o para mal...
(esperemos que para bien)

María Marín Herrera